domingo, 17 de junio de 2012

HUMOR, NEGRO!





En la vida existen humores y humores, extremistas como el Blanco y el Negro.Yo personalmente brindo a la salud de los que dibujan sonrisas que duran muchos instantes, por esos humores que al recordarlos hacen desentonar tu cara en los bagones de los trenes, Los cuales que dan ganas de saltar y salir corriendo, humores compartidos y potenciados, por que como dice la regla matemática , MAS x MAS = MÁÁS.
brindo por los humores machístas , heterosexuales, y homosexuales (Pero mucho mas brindo por los humores junto con ellos).
Brindo por un humor sin competencias, sin ancias de ser el Más humorístico , brindo por el humor de fogón, o por el humor en ronda, en cama India.
Brindo por el humor inosente de los niños , que con sus simplesas puras y egoistas nos hacen ver lo que fuímos alguna vez.
Finalmente brindo por el humor que te hace cambiar de  humor , pasando del Shan al Shin en un instante, y achinando tus ojos como las personas de las que el Shing y el Shang son de origen.







lunes, 14 de mayo de 2012

Fraces de les luthiers

Hay dos palabras que te abrirán muchas puertas Tire y Empuje
Dios mío dame paciencia,¡¡ Pero dámela YA!!
El amor eterno dura aproximadamente 3 meses
No soy un completo inútil. Por lo menos sirvo de mal ejemplo
Lo importante no es ganar, sino hacer perder al otro
Errar es humano, pero echarle la culpa a otro es mas humano todavía
La esclavitud no se abolió, se cambió a 8 hs diarias
Pez que lucha contra la corriente muere electrocutado
El que quiera celeste que mezcle azul y blanco
Tener la conciencia limpia es síntoma de mala memoria
Mátate estudiando y serás un cadáver culto
No te tomes la vida en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo de ella
Estudiar es desconfiar de la inteligencia del compañero de al lado.

viernes, 24 de febrero de 2012

la mirada del otro

resulta increíble que en ocaciones , las personas reaccionen o tengan reflejos para defender su ego o complacer a los demas , esto que provoca estar en contacto con la comunidad.
Lo que me planteo es ¿se puede borrar parcialmente la mirada del otro? el pensamiento del ''que diran''
uno luego de reaccionar se pone a pensar y reformula o analiza como se comporto en X situacion .Luego de pensar que habría sido lo mejor para decir o actuar de diferente manera termina frustrandose por no encontrar solucion y termina pensando en otra cosa .
Ahora lo que digo es no creo que se pueda borrar del todo por que indirectamente ''dependemos'' de el otro en algun punto. por eso creo que talvez pueda ir disminuyendo poco a poco el tiempo que perdemos en Pensar en idioteses que causan disgustos como estas.
Tratar de ser conciente y controlarse a uno mismo en estas situaciones para cambiar de pensamiento

Cómo encontrarle sentido a la vida

Encontrarle sentido a la vida es abordar el proceso de crear y cultivar aquello que deseamos que suceda en nuestra propia experiencia. La reflexión y la acción pueden ayudarnos a acortar  la brecha que existe entre la manera en que estamos viviendo y  cómo queremos vivir. Se trata de un proceso que, a medida que se vaya  afirmando, posibilitará logros mayores. En cada paso es importante ver qué cambios se encuentran dentro de nuestras posibilidades, y darles forma. Esto evitará frustraciones paralizantes y permitirá concretar avances que irán abriendo nuevos horizontes, tanto en el plano interno como en lo externo.

C
on la idea de “sentido” nos referimos a aquello que activa e intensifica la experiencia de vivir, a ese entramado de valores, ideales y deseos que orientan el rumbo de nuestra existencia y organizan la manera en que sentimos, actuamos, nos vinculamos con los otros y con las cosas. El sentido está en la base de la manera en que vivimos: la funda pero no se ve si no nos preguntamos reflexivamente por él; son los cimientos que sostienen y dan forma a la existencia, pero en tanto cimientos no son visibles sin cierta “excavación”.

El sentido de la vida no se presenta como un dato atemporal e impersonal. Las distintas épocas históricas se organizan desde horizontes de sentido diferentes, y las personas asumen esos rasgos epocales de manera singular. Por lo tanto cuando nos preguntamos por el sentido de nuestra propia vida no estamos detrás de una respuesta unívoca: lo que intentamos es comprender el espíritu de nuestro tiempo y afirmar lo que deseamos que nos ocurra dentro de ese contexto.

 Sin embargo, para sintonizar lo que deseamos primero debemos traer a la conciencia ciertos condicionamientos culturales que subyacen bajo nuestras maneras cotidianas de pensar, sentir y vivir. 


Las formas  heredadas 

En nuestro decir cotidiano referimos al sentido de una experiencia apuntando a su utilidad, a lo que puede generarse como producto de ella. Esto es lo que  heredamos de nuestra historia familiar y social: nuestros padres y abuelos enfocaron  el sentido de sus vidas en la utilidad de sus actos y en el poder que lograban sobre las cosas y las personas. Desde esta perspectiva somos personas en tanto logramos ser útiles y poderosos. No importa la calidad de nuestra vida, sino cuánto producimos y cuánto tenemos.
A esta cosmovisión heredada la  denomino “sentido utilitario-productivista”. Propone una  manera de ser y estar en la vida, que aún es hegemónica en nosotros, pero que se organizó a partir de un estado de cosas muy diferente al actual. Su espíritu se alimentaba del estado de necesidad y carencia en que se encontraba la humanidad occidental a de fines de la Edad Media, una situación que generó la lógica del “progreso” y  forjó una manera de vivir que transformó la conocida hasta entonces. El espectacular desarrollo de la capacidad productiva conquistado en los últimos siglos transformó las condiciones y abrió nuevas posibilidades. Hoy necesitamos autorizarnos a cambiar la manera de ser y  vivir basada en este paradigma, porque  ya no sintoniza con el estado  del mundo.  
Es fundamental tomar conciencia de que nuestra lógica espontánea y el “sentido común” que guía nuestras elecciones aún están fundados en la concepción del mundo y de la vida propia del productivismo. Sin embargo en la actualidad  los sentimientos, deseos e intensidades de muchos de nosotros ya no se alinean con esa manera de sentir y querer, aunque todavía actuemos a partir de ella. Este desfasaje da lugar a una sensación de pérdida de sentido: ésta es la principal causa de la crisis de valores, de las costumbres y de las instituciones en que nos encontramos. El sentido productivista está afincado en el corazón de  nuestro “piloto automático” y da forma a nuestras acciones cotidianas. Si en verdad queremos cambiar de dirección, tendremos que  resignificar el sentido  que orienta nuestra manera de ser y de accionar.
Un cambio de fuente
Las personas somos parte del mundo y nuestras formas de vivir cambian con él. Desde hace cincuenta años el mundo experimenta  modificaciones  radicales, y los que hoy estamos vivos necesitamos sintonizar con el nuevo estado de cosas. Pero, ¿por dónde comenzar esta búsqueda? La fuente dadora de sentido que heredamos de los siglos anteriores estaba en el deber y esto apuntaba siempre al resultado utilitario de las experiencias, y no al disfrute de cada presente vivido. Los cambios que están ocurriendo sugieren una mutación: en la actualidad la conexión con la fuente de sentido está en el deseo; la pregunta ya no es “cómo se debe vivir”, sino “cómo quiero vivir”.
El hecho de asumir que somos seres deseantes y validar aquello que pulsa en nuestros deseos nos permitirá conectar con nuevos horizontes de sentido. Generará en cada uno actitudes y propuestas más amistosas con los otros y con las cosas, más interesadas en la alegría y el goce de vivir. Esto irá dando lugar a  una nueva forma de convivencia en la que nos relacionaremos con los demás desde la alianza, la inclusión y el amor, y no desde la competencia, el uso y la exclusión. 
Nuevo posicionamiento 
Necesitamos aprender a encontrar sentido en la alegría de vivir cada experiencia. Esto irá gestando en nosotros nuevas maneras de sentir y valorar la vida cotidiana y el tiempo presente. Autorizará sentimientos y pensamientos más atentos al goce, dará a luz una sensualidad con mayor presencia del aquí y ahora y no tan pendiente del resultado, más interesada en la alianza que en el dominio sobre las personas y cosas.
Esta nueva actitud está en la base de los enriquecimientos de la vida que se muestran como posibles y hasta necesarios en las actuales condiciones tecnológicas de la producción. Se trata de una manera de ser y vivir que requiere limitar la fuerza del registro utilitario productivista concebido a partir de la carencia y la miseria, y nos permita acceder a los potenciales de bienestar que ofrece la actual situación.
Algunas cuestiones claves
Para orientarnos en esta búsqueda debemos prestar atención a nuestras  ganas: ¿Qué tenemos ganas de vivir, y cómo? Obviamente la pura espontaneidad deseante no nos servirá para reorientar las prácticas: necesitaremos pensar nuevos caminos, desempolvar la imaginación y la intuición para diseñar estrategias y acciones novedosas.
Precisamos alivianar dentro nuestro el poder de “verdad” que tiene lo establecido como valioso y verdadero por la educación que recibimos. Esto requiere repensar la validez del sentido a partir del cual  percibimos ciertas formas de vivir como buenas (y las repetimos aunque no nos hagan felices) y damos otras por malas (sin examinar si realmente son dañinas para nuestra vida o para la de los demás).
Necesitamos  tomar contacto con lo que deseamos vivir, que casi siempre está atrapado por los prejuicios del mundo viejo. Podemos ablandar esos prejuicios para traspasarlos y poder vivir más allá de ellos.
Conviene que nos autoricemos a pensar y validar proyectos y conductas que hasta ahora no nos hemos atrevido a imaginar y desear, o que descartamos por incorrectas o imposibles ni bien afloran a nuestra mente. ¿Y si fueran mejores opciones, practicables y posibles?
Es importante invitar a las personas que conforman nuestro entorno (familiar, laboral y social) a compartir esta búsqueda de sentido y a encontrar nuevas formas de relacionarnos. Es preciso que  aprendamos a vincularnos con ellos en tanto aliados que se potencian mutuamente, y no como jueces que dictaminan desde el rol de policía de la “buena conducta” establecida.
Más cerca de las cosas
Al validar y activar en nosotros la capacidad de conectarnos con nuestros deseos más propios estaremos potenciando el cambio. Sin embargo  al comenzar a hacerlo estaremos registrando sólo “el aroma del deseo”, lo más genérico de él. Ese  primer movimiento  señalará el rumbo para orientar la búsqueda. Luego habrá que “encarnar” el espíritu que late en nuestras ganas.Para ello necesitaremos imágenes más concretas, y  tendremos que acercar la pregunta a cada zona de la vida: interrogarnos sobre cómo queremos vivir el amor, el trabajo, las amistades, la relación con nuestros hijos, el vínculo con el dinero, etc. Y luego sí: habrá que inventar y diseñar estrategias, proyectos, acciones y actitudes que vayan haciendo realidad lo nuevo, atendiendo a las condiciones de posibilidad. 
El desafío reclamará tiempo y atención, imaginación y aprendizaje. Pero las sensaciones de realización y bienestar que encontraremos a cada paso alimentarán nuestro esmero y la potencia para encontrar un nuevo sentido para nuestras vidas y obrar desde él.
 L.K.

jueves, 1 de diciembre de 2011

quiero independizarme y a la vez no,
quiero ser grande pero sigo a la espera de que me hagan las cosas,
me limito a actuar por tener siempre gente que samarrea de la soga a la que estoy atada.
esa soga que aveses es la salvación hacia algunas arenas movedisas , pero que tambien es la que más ahorca y no permite andar libremente.
soga que estoy cansado de pedir mas y mas metros para andar.
soga que puedo cortar.
soga que tienen nombre y apellido
soga que se llama papa y mama

viernes, 4 de noviembre de 2011

es raro decir soy infeliz
pero realmente hay momentos en los que no sabes que carajo hacer y al no encontrar palabras para definir tu estado podes llegar a cometer el gran error de decir soy infeliz.
es cuestion de abrirse y largar todo lo que esta opacando el aire de los pulmones
o de sacar esa mano que ahorca la garganta .
son solo sensaciones...
pero lo que es verdad es que hay momentos en los que no son del todo reconfortantes...
son duros , secos, oscuros, asperos...
pero no son nada mas que momentos.